Prevención de conjuntivitis en verano

Todos los veranos escuchamos noticias de que se producen olas de casos de conjuntivitis, pero ¿por qué pasa siempre en ésta época del año?

La conjuntivitis es la reacción inflamatoria de la conjuntiva, una membrana que recubre el interior de los párpados y que se extiende a la parte anterior del globo ocular. Generalmente, es producida por una infección (bacteria, virus u hongo) o por el contacto con alérgenos (polen, fármacos). Es más común que se den casos durante el verano, ya que pasamos más tiempo al aire libre, por lo que nos exponemos más al sol, y además pasamos más tiempo en la pileta o en el mar, lugares propicios para contagiarse esta bacteria.

¿A quiénes afecta la conjuntivitis? Puede afectar a personas de cualquier edad, pero se da con más frecuencia en niños y pacientes con antecedentes de blefaritis, ojo seco y/o uso excesivo de lentes de contacto.La conjuntivitis dura entre 8 y 12 días, y es autolimitada, pero en algunos casos puede prolongarse hasta por tres semanas.

¿Cuáles son los síntomas de la conjuntivitis?  Enrojecimiento ocular, secreción acuosa o mucopurulenta que produce lagrimeo, dolor, fotofobia (sensibilidad a la luz), visión borrosa, sensación de pesadez en los ojos, edema palpebral y disminución de la agudeza visual cuando compromete la córnea.

¿Cuál es el tratamiento contra la conjuntivitis? Según cada paciente,se cura con antibióticos tópicos, frío local, lágrimas, y antiinflamatorios. Esto siempre lo debe indicar el oftalmólogo.

¿Cómo prevenir la conjuntivitis? El principal factor es la higiene: evitá compartir las toallas y refregarse los ojos con las manos sucias; lavate la cara con agua y jabón al salir de la pileta, y usá lágrimas artificiales para mantener los ojos lubricados.

El contagio de la infección se produce con facilidad por las secreciones de los ojos, la nariz y la boca de los afectados. Si las personas de tu entorno tocan las mismas tazas, vasos, toallas o sábanas pueden contagiarse, o si los afectados nadan en una pileta, también aumentan las chances de contagiar a otros.

Para evitar irritación en los ojos al ir a la pileta, usá antiparras protectoras, y si usás lentes de contacto, sacátelos antes de ingresar a la pileta o el mar, porque los microorganismos o la arena podrían adherirse, crecer allí y producir una infección en la córnea. Para eso, es mejor usar anteojos de sol con graduación, para evitar inconvenientes.

Fuente:www.infobae.com/salud/

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